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Los duendecillos de las tesis suelen ponérnosla difícil cuando estamos estresados preparando una entrega…
A veces simplemente hacen que se nos traspapelen los archivos y no sepamos si el que tenemos que continuar editando es el “Tesis-final-ultimo” o “Tesis-final-esta-vez-si”. Otras, sin embargo, se pasan.
De repente, querés abrir el archivo de Word y sale una ventana que dice “El archivo está dañado”.
¿Dañado? ¿Se cayó y se rompió? ¿Cómo se rompen los archivos en formato de bits?
Sinceramente, no lo sé. Pero sé que puede pasar. Y, aunque no lo creas, te puede pasar que se dañe justo cuando estés terminando los últimos detalles…
Eso y otras cosas quiero que evites. Para evitarte grandes angustias y un estrés galopante.
1) Tené más de un archivo, siempre.
Empezá editando la plantilla que te dejo abajo. Pero luego, en vez de poner simplemente “Guardar”, poné “Guardar-Como” y ponele un nombre que puedas reconocer fácilmente.
Evitá los “último” o “archivo-final”, porque es normal que creas qeu ya está todo listo y después le hagas unos retoques más. En cambio, utilizá fechas o número de versión: “TIF-23-10-23”, “TESIS version 14”
No es necesario que te guardes 500 archivos de la tesis. Pero tener siempre unas 3 versiones, por si las moscas, creo que es bueno. Sobre todo porque es normal desechar algo y después pensar que tal vez estaba mejor escrito como antes.
2) Nunca guardes el archivo en un pendrive
Por lo que más quieras, no lo hagas. ¿Sabías lo fácil que es que se dañe el pendrive? ¿que se formatee porque le entró un virus?. O incluso, que se te pierda y ya está.
Los pendrives son para trasladar la información de un lugar a otro. Nunca, para que sea el lugar de guardado de algo.
Jamás olvidaré la desesperación de una chica que perdió TODO el trabajo porque sólo lo tenía guardado en un pendrive justo cuando estaba por pasarme la versión final (por suerte, ya me había enviado una versión previa del trabajo y pudo recuperar la mayoría… pero podría haber sido peor).
3) Guardá el archivo en la nube
Hoy en día tenés muchas opciones: Drive, Dropbox, Mega… Pero también sirve enviarte el archivo al mail al terminar tu jornada.
Normalmente te piden poner en números romanos la primer parte (hasta el índice) y luego, el cuerpo del trabajo, en números arábigos (1,2,3).
Muchas veces recibía dos archivos separados con las dos numeraciones. Pero podés hacer todo en el mismo archivo haciendo esto:
Posicioná el cursor en la ultima página de los números romanos.
“FORMATO > SALTOS > PÁGINA SIGUIENTE”.
De esta forma se creará una “sección nueva” del documento, a la que podrás poner otro formato en la numeración.
Para darle otra numeración, lo primero es posicionarte en el Pie De Página de la primer hoja de esta segunda sección y buscar en el menú que se visualiza arriba (que es DISEÑO) la opción “VINCULAR A LO ANTERIOR”, y destildarla.
Ahora sólo resta que le des clic derecho a la numeración que querés cambiar y modifiques el formato.
A ver: lo mejor es que ambos trabajen sobre el mismo archivo. No te lo voy a negar.
Pero hay otra forma de revertir la situación en caso que ya hayan avanzado cada quien en un archivo diferente.
No es nada muy loco: simplemente, copiar y pegar de un archivo word a otro y revisar que todo quedó bien. De esta manera, los índices automáticos funcionarán a la perfección con sólo actualizarlos.
Caso contrario…
No hay mucha más ciencia. Excepto que…
Si simplemente tenés que combinar la primera parte de un archivo (la que tiene la numeración en números romanos) con un archivo de portada y el archivo que tiene el cuerpo de la tesis, podés hacer esto:
Guardá los archivos de Word en un formato PDF. Así: Guardar como > PDF.
Luego, abrí un editor de PDF y combinalos, cuidando que queden en orden.
Al menos, así es como los combino yo cuando me envían portada, primera parte y cuerpo del trabajo por separado. Todo queda perfectamente bien.
Esto te lo cuento en el capítulo 3 del archivo que podés descargar abajo.
Mirá: si mandás el archivo en formato word puede que vos lo veas de una forma en tu computadora y, al abrirlo en otra, los títulos se hayan desfasado.
La solución es tan simple como guardarlo en formato PDF (Guardar como > PDF). El pdf no se modifica ni aunque abras el archivo con los ojos cerrados y con las patas para arriba.
Así de simple.
Aunque hay una advertencia: a veces (no sé bien por qué), al momento de guardar como pdf, algo se desfasa. Así que mi recomendación es que lo guardes como PDF y después revises que el pdf esté todo bien. Si vos visualizás bien el PDF, cualquier otra persona, no importa si vive en otra galaxia, lo verá tal cual vos.
Esto te lo cuento en la anteúltima página del archivo.
¿Dónde está el archivo?
Justo acá:
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